Las articulaciones son los componentes del esqueleto que nos permiten el movimiento y,
por tanto, nuestra autonomía funcional y están formadas por la unión de dos huesos a
través de la cápsula articular. En el interior de las mismas existe, generalmente, un fluido
llamado líquido sinovial que es producido por la membrana sinovial. Los extremos óseos
que se unen para formar la articulación están recubiertos por el cartílago articular por lo
que la artrosis es una patología reumática que lesiona el cartílago articular así lo dio a
conocer Luis Fernando Arenas Cruz Traumatólogo del Hospital General de Zona Nº 1
(HGZ1) del IMSS en Chiapas.

Explico que cuando este cartílago articular se lesiona, se produce dolor, rigidez e
incapacidad funcional. Normalmente la artrosis se localiza en la columna cervical y lumbar,
algunas articulaciones del hombro y de los dedos de las manos, la cadera, la rodilla y la
articulación del comienzo del dedo gordo del pie.

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Destaco que es importante diferenciarla de la artritis, ya que en ésta es la inflamación la
causante de la enfermedad y en la artrosis es el “desgaste”. Son dos enfermedades que
cursan con dolor, en ocasiones hinchazón y rigidez, pero en la artrosis el dolor es de tipo
mecánico (es decir, se desencadena con los movimientos y mejora con el reposo).

Esta enfermedad reumática no es hereditaria, pero sí tiene un componente de riesgo
genético que, junto con otros factores, puede hacer que aparezca con más facilidad en los
sujetos que tienen una historia familiar. Es importante conocer esto y conocer también
que factores de riesgo como la obesidad, la falta de ejercicio físico o las alteraciones en la
postura influyen en el desarrollo de la enfermedad y modificarlos está al alcance del propio
paciente tanto para prevenir o retrasar los síntomas como para favorecer al tratamiento.

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Finalmente Arenas Cruz destaco que el principal objetivo del tratamiento de la artrosis
es mejorar el dolor y la incapacidad funcional sin provocar efectos secundarios.  El primer
paso es evitar todo lo que contribuye a lesionar las articulaciones como el sobrepeso, los
movimientos repetitivos o el calzado. En segundo lugar es importante practicar algún

CHIAPAS

COMUNICADO

COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL

ejercicio moderado para mejorar la funcionalidad de las articulaciones. Y por último, seguir
el tratamiento farmacológico pautado para cada caso. Pese a que no existe ninguna
terapia que impida la progresión de la artrosis, sí existen fármacos que alivian el dolor y la
inflamación, y algunos que retrasan o enlentecen la degeneración de los cartílagos.

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