Centenares de migrantes fueron detenidos y otros lograron huir

Enrique Vázquez Palacios

Tras largas horas de esperar a que pudieran ingresar a territorio mexicano a través del puente fronterizo “Dr. Rodolfo Flores”, sobre el río Suchiate, miles de migrantes hondureños y de otros países de Centroamérica, decidieron cruzar por el río, bajo su propia cuenta y riesgo, pero cientos de ellos fueron detenidos por elementos de la Guardia Nacional y del Instituto Nacional de Migración (INAMI), a inmediaciones del kilómetro 21 del tramo Suchiate-Tapachula, mientras que el resto logró huir ya dentro del territorio mexicano.

Dese hacía ya muchas horas, la caravana de migrantes habría solicitado “hablar directamente con el Presidente Andrés Manuel López Obrador”, bajo el argumento de que las autoridades migratorias no estaba entregándoles ningún documento para que pudieran ingresar al país, por lo que cerca de dos mil migrantes, hondureños en su mayoría, decidieron trasladarse hacia el río Suchiate, bajo la consigna de “O nos dejan pasar o entramos por la fuerza”.

Fue así que portando palos y piedras, los cientos de migrantes que lograron cruzar el río Suchiate, se enfrentaron con elementos de la Guardia Nacional y del INAMI que resguardaban la zona para evitar el ingreso de la caravana, pero aunque la policía logró la captura de casi medio millar de ellos, la gran mayoría logró huir internándose a territorio mexicano; por lo que las autoridades desconocen cuál o cuáles son las condiciones de salud que guardan los hombres, mujeres y menores de edad que probablemente se hallan internado por caminos de extravío.

Trascendió que el INAMI habría dado respuesta a los migrantes, hondureños en su mayoría, sobre su solicitud para ingresar a territorio mexicano a través del puente fronterizo Dr. Rodolfo Robles, conocido también como “Suchiate 1”, pero de acuerdo con la titular de la Oficina de Representación del INAMI en Chiapas, Carmen Yadira de los Santos Robles “los extranjeros, al acceder a territorio nacional, deberán cumplir con la Ley de Migración, que señala que deberá ser regulada, ordenada y segura”, toda vez que las disposiciones jurídicas no establecen una calidad migratoria de tránsito y no es posible resolver positivamente a sus peticiones.

Esta determinación fue probablemente lo que provocó que los migrantes optaran por ingresar de manera violenta a través del río Suchiate, bajo el argumento de que no se les permite ingresar a territorio mexicano para continuar con su trayectoria hacia los Estados Unidos en busca de trabajo.