Álvaro Robles, actual secretario del transporte pagó por una campaña de desprestigio contra un nuevo servicio de transporte para turistas y usuarios del aeropuerto, esto sin percatarse que el titular del ejecutivo fue unos de los promotores de este, para mejorar la imagen del Estado.

Habrá que jalarle orejas y poner un alto al goloso funcionario que se está haciendo millonario a cambio de exigir maletas de dinero para dar concesiones y regularizar el enredado tema del transporte público